En la calle Gloria se encontraba una de las muchas casas de vecinos que formaban la cuidad de Sevilla. Este edificio vecinal fue transformado en la actual Hostería de Doña Lina. Respetando escrupulosamente la estructura arquitectónica que conformaba dicha centenaria casa, se fueron modelando todas nuestras habitaciones; de ahí, las distribución tan peculiar de alguna de ellas. Desde algunas de ellas, nuestros clientes podrán disfrutar de la belleza visual del típico patio sevillano.
Nuestros huéspedes podrán disponer de habitaciones individuales, dobles con dos camas o cama de matrimonio a las que se les puede acoplar una cama extra.







